Para lograr un cochinillo asado perfecto, es esencial cuidar algunos aspectos clave al seleccionar el animal:
- Origen y Raza: Es fundamental conocer el origen del cochinillo, su raza y su crianza.
- Alimentación Materna: Asegúrate de que las madres hayan sido alimentadas con piensos naturales y de alta calidad.
- Peso y Edad: El cochinillo debe tener menos de tres semanas de vida, con un peso que oscile entre 4,2 y 4,8 kg en canal, sin eviscerar.
Desde nuestra línea a domicilio, El Mesoncito, nos encargamos de seleccionar los mejores cochinillos para que puedas disfrutar del sabor más auténtico sin salir de casa. Nuestros cochinillos asados están pensados para que disfruten entre 6 y 8 personas, permitiéndote vivir la experiencia de asar el tradicional cochinillo segoviano en tu hogar.
Preparación del Cochinillo
Una vez sacrificado, el cochinillo se desangra, se pela y se eviscera. Se lava bien con agua fría hasta que esté completamente limpio. Luego, se abre a lo largo del espinazo con cuidado de no romper la piel. En una cazuela o asador se colocan unas tablillas y un poco de agua, y se pone el cochinillo con la espalda hacia abajo, sazonado por dentro.
Cocción en el Horno
Precalienta el horno a 180 grados e introduce el cochinillo durante una hora, transcurrida la cual sacaremos el tostón y le daremos la vuelta (la piel hacia arriba), pinchamos ésta, para que no se nos formen burbujas de aire y untamos en aceite de oliva con ayuda de un pincel.
Volver a introducir en el horno durante unos 45 minutos más o menos, transcurrido el cual el cochinillo tendrá un bonito color dorado, homogéneo y la piel estará crujiente.
Para que podamos trinchar el cochinillo con el borde de un plato, éste debe salir bien crujiente.
Presentación y Trinchado
El cochinillo se presenta entero y se trincha a la vista de los comensales, utilizando un plato para mostrar su ternura y el punto justo de cocción. El jugo se desengrasa, se ajusta de sal y se sirve caliente en un puchero de barro.
